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10 CONSEJOS PARA MANAGERS 

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Escrito por Sergio

Hola amigos. Hace tiempo escribí unos posts sobre recomendaciones para músicos y para técnicos. Uno de ellos se ha vuelto viral estos días, y una de las lectoras me pidió que escribiera uno sobre los managers. Pues bien, todo esto de los blogs es para vosotros, los lectores, ahí voy. Soy consciente que éste no es un campo que domine mucho, soy técnico y músico, y esos dos posts anteriores los he vivido en primera persona. En el caso de éste, el punto de vista será un poco más externo.

He tenido la suerte de trabajar con managers maravillosos, que te hacen tu trabajo más fácil a la vez que tratan a su artista de una forma muy profesional. Pero también con otros que se creen que su artista es el dios supremo y que su misión es putear a todo el que se cruce en su camino. Lo malo de este post es que a los primeros no les hace falta leerlo, ya que cumplen con su profesión de una forma impecable, y a los segundos tampoco les va a servir, ya que no se van a identificar en absoluto. Así que va dedicado a los de en medio, que digo yo que alguno habrá. A aquellos que siguen queriendo mejorar y aprender en su profesión.

Un saludo a todos ellos y disculpad si algo de lo que escribo os ofende. Al igual que vosotros, yo sigo aprendiendo en cada post que escribo.

  1. Vuestro artista es eso, un artista, no un  niño de teta.

La primera en la frente. Me explico: los artistas saben hacer cosas por ellos mismos, pedir cosas por ellos mismos y saben, o suelen saber, lo que quieren o necesitan. Está claro que es vuestro trabajo atenderlos lo mejor posible. Sois los que estáis entre el artista y el resto de gente que trabaja en el evento, pero no por ello debéis comportaros como su madre. Si les acostumbráis a ello, cuando necesiten algo de vosotros, aunque sea una mísera botella de agua, habrá problemas si no estáis allí en el momento preciso. Tendréis otras cosas que hacer a parte del avituallamiento. Dadles un poco de margen, de espacio, que sean un poco independientes. 

2. Sed realistas en vuestras exigencias.

A veces es difícil encontrar un plátano de canarias en su justo punto un domingo a las 7 de la tarde (esto me ha pasado), y en ningún caso es el trabajo del técnico de sala ir a buscarlo. Mas de lo mismo es el agua de cierta marca (o el whisky). Si no viene en el rider, deberás buscarlo tu, y si viene y te encuentras con algo de otra marca, probablemente no sea por joder, sino porque no lo han podido conseguir. Sinceramente, todo esto me parece una chorrada como un templo si no hay una razón de peso detrás (aguas determinadas por motivos de salud). Si tanto necesitas eso, tráelo tú.

Acepta las normas de la sala, si está prohibido fumar en los camerinos puede que sea por que hay detectores de humos. Seguro que si preguntas habrá algún sitio escondido donde se pueda fumar sin que aparezcan los bomberos. Me han pedido cosas bastante más estrambóticas pero esas me las guardo para mí. Lo que me parece extraño de todo esto, es que no suelen ser los más grandes los que piden más cosas…

3. El tiempo pasa para todos, cada uno tiene su momento y su lugar.

Es posible que vuestro representado haya sido uno de los grandes de la música de este país o del mundo, pero puede que ahora ya no lo sea. Tal vez no merezca esa bajada de caché, de fans, etc. No voy a ponerme a juzgar a nadie, pero me parece un poco ridículo que el resto de exigencias no bajen de igual forma. Puede que tal vez vuelva al lugar que le corresponde, o tal vez haya sido una moda pasajera. Sea como sea, intentad hacerles ver que deben adaptarse a la situación. No creo que sea fácil pero si no se da cuenta de ello puede que no pise muchos más escenarios.

4. Solucionad problemas, no los agravéis.

Siempre aparecerán problemas en los que tendréis que mediar. Algunos serán fácilmente solucionables pero otros no. Sean como sean, deberéis mantener la calma en todo momento y tranquilizar al artista. Es posible que los problemas sean resultado de la incompetencia de alguien que está por allí. Pero por mucha razón que tengáis, tanto tú como el artista, los gritos o insultos no os llevarán a ningún sitio. Intentad torear la situación por el bien del público, no olvidéis que son ellos los que os pagan al fin y al cabo.

Si la cosa no se arregla por ninguna vía, y no os queda más remedio, hablad con el artista y barajad suspender la actuación, pero sólo si el perjudicado, en el caso de que la actuación siga adelante, es el público, que no va a poder disfrutar de lo que ha pagado. Si el perjudicado es el artista y con un poco más de esfuerzo o con peores condiciones se puede continuar sin desmerecer el espectáculo, en mi opinión y recalco lo de mi opinión, the show must go on.

5. No siempre vuestro artista será el que tenga la razón.

Todos nos equivocamos y no pasa absolutamente nada. Deberéis aprender a decirles a los artistas que no tienen razón de una forma en la que no provoquéis que monten en cólera. Suavizar el ambiente, si es necesario, es parte de vuestro trabajo. Hablad con ellos a solas para intentar calmar al situación, e intentad que pidan disculpas si procede. Probablemente os toque dar la cara y pedir disculpas a vosotros en alguna ocasión.

6. Aprended de vuestro artista.

Si tenéis la gran suerte de trabajar con uno de los grandes, aprovechad la situación. Si lleva media vida encima de un escenario sabrá exactamente cómo se hacen las cosas. Aprended de él todo lo que podáis. Preguntad si tenéis dudas. Cada día tendréis experiencias nuevas que enriquecerán vuestro trabajo. No cometáis el error de haceros los listos ni nada parecido. Disfrutad todo lo que podáis.

 7. Sois su familia durante la gira, no lo olvidéis.

Las giras a veces son duras. Estamos lejos de nuestras familias y no las vemos demasiado. Todos necesitamos hablar y desahogarnos de vez en cuando. Para un artista, puede que su manager sea su persona de confianza en la carretera. Una buena relación personal es muy importante, ya que estar todo el rato hablando del trabajo a veces cansa bastante. Hablar de temas personales o de nuestra vida en casa, a veces relaja el ambiente. No olvidéis que es tanto o más importante escuchar que hablar.

8. Vuestro representado no es un producto, es una persona.

Aunque tenéis que vender un producto, no podéis olvidar que se trata de una persona (o varias). Una persona con unas necesidades que tenéis que cuidar. Esa persona come, bebe y duerme, y debe hacerlo en unas condiciones dignas para que su trabajo no se resienta. Puede que no esté picando piedra al sol, pero el desgaste físico que tienen algunos artistas al actuar es considerable. Cuanto mas grande sea el elenco de artistas, más complicado será vuestro trabajo, pero a la par más satisfactorio y enriquecedor.

9. Con respeto y buen rollo, todo sale mejor.

Una buena relación entre artista, manager y la gente de la sala o evento es esencial para que todo vaya rodado. Con una relación fluida todo el mundo dará el máximo y pondrá todo lo que tiene a vuestra disposición. Cuando el ambiente se tensa y el mal rollo aparece en el equipo de trabajo, cualquier problema que surja será muy complicado de resolver. Es fácil que aparezcan tensiones, sobre todo entre el equipo del artista y el de la sala o evento, pero de resolver eso depende en gran parte el éxito del espectáculo. No es necesario que surja el amor, pero el respeto es indispensable.

10. El colega que lleva las barras no es un manager.

Esto va más que nada para las bandas que empiezan en esto. El manager es un puesto de responsabilidad y un trabajo bastante difícil de hacer. Esta profesión se merece como mínimo dignidad y respeto, algo que desaparece cuando se nombra manager del grupo al colega que les hecha una mano descargando o les lleva bebida mientras tocan. Como he dicho, es una profesión, y por tanto se cobra por hacerlo. Es lo mismo que el amigo “técnico”. Para los que hacéis esto, si queréis ayudar a vuestros colegas, dejad de hacerlo o aprended cómo se hace de verdad y cobrad por ello. No les estáis haciendo un favor. La primera cara del artista, con la que tratamos los otros trabajadores del espectáculo es la del manager. Su imagen influirá en la del artista, queramos o no.

Bueno, eso es todo. Espero no ofender a nadie y si me dejo algo, estoy abierto a comentarios. Para terminar sólo me queda decir que tanto técnicos, como managers y artistas, todos formamos parte del mismo equipo y queremos lo mismo: que el bolo salga bien y que el publico disfrute del espectáculo. No nos puteemos unos a otros. No tiene ningún sentido. Gracias por leer este tostón.

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