Blog

LOS OLVIDADOS DE LA CULTURA

autónomo, cultura, técnico, teatro, grabación, sonido, audio, recording
Escrito por Sergio

Hola amigos. Hoy me siento un poco reivindicativo. Escribo estas líneas desde un tren. Algo bastante habitual para mí estas últimas semanas, y que espero que continúe por mucho tiempo. Como ya sabréis los que me conocéis y seguís, soy técnico de sonido. Es decir, me dedico a la cultura. No hace falta comentar que el sector de la cultura está olvidado por completo en nuestro país. Aunque da trabajo a miles de personas y nutre a millones, ofreciéndoles múltiples vías de desahogo en estos días turbulentos en los que vivimos, parece ser que no es suficiente para recibir la atención que merece.

Pues dentro de este sector, y lo digo barriendo para casa…, hay una parte que todavía está más olvidada que las demás, desde mi humilde punto de vista. Los técnicos. Esa gente invisible que consigue que se pueda levantar el telón. Dentro de ellos tenemos un grupo especial, en el que yo me encuentro, que todavía está más olvidado. Los técnicos autónomos. Todos los autónomos en general somos el sector más desprotegido, laboralmente hablando. Pero en el sector de la cultura en particular, me encuentro a diario con que la legislación vigente no sirve.

No voy a ponerme a comentar el abuso que nos supone la cuota de autónomos, ni a compararla con la del resto de Europa. Esto ya está más que hablado. Ahora mismo espero con gran curiosidad la llegada del recibo de este mes, para comprobar de cuánto es la subida que nuestro gobierno cree oportuna… Hay otras partes más concretas que me hacen sentir cada día que no les importamos nada a nuestros gobernantes. No es sólo que no entiendan nuestras necesidades, es que no les importan en absoluto. Y sí, esto me indigna.

Veamos unos ejemplos. Muchos de nosotros trabajamos fuera de casa, y por tanto, comemos y dormimos fuera. Nos pagan unas dietas por ello, por supuesto, dietas que facturamos al 21% de IVA y sólo podemos desgravarnos los hoteles y algún que otro transporte, ambos al 10%. Esto ya supone un pequeño dolor de cabeza de cara al final del trimestre, pero bueno, es lo menos importante. Hablemos de las comidas. Es prácticamente imposible que en un bar normal y corriente te hagan factura para poder desgravarte el IVA, así que coges el ticket y esperas que por lo menos te descuente como gasto de cara al IRPF. Pues resulta que no. No sirven para nada. Según el inspector jefe de hacienda de mi zona, como también tenemos que comer cuando estamos en casa, el comer fuera no supone ningún gasto adicional para nosotros. Ahora resulta que cuesta lo mismo comer en casa que en un bar… Se supone que se pueden incluir, pero si te quieren joder, pueden hacerlo. Y luego tú denuncia. Al final del año, las comidas pueden suponer un gasto bastante importante, que ayudaría a reducir lo que te toque pagar en la declaración de la renta. Pero no. Va a ser que no.

Luego tenemos las retenciones en cada factura. En mi caso, con mi epígrafe son de un 15%. Luego en la declaración ya veremos que pasa, pero para comenzar, ese dinero ya se lo quedan ellos, para cuadrar sus cuentas, que se ve que les viene muy bien. Entre eso que no cobramos y el 21% que nos toca pagar… Veremos qué alegría al final del trimestre, sobretodo si tienes facturas que no has cobrado… Alguien dirá que para eso está el famoso “Criterio de caja del IVA”. Si, eso está, pero si se te ocurre investigar todos los contras que tiene… Más te vale no tener que usarlo nunca… Lo digo con conocimiento de causa.

Seguimos. Muchas veces, las dietas no nos dan para pagarnos la comida y el hotel, hay zonas bastante caras, y para intentar ahorrarnos algo, se nos ocurre alquilar un piso. Genial. Nos lo alquilan con contrato y todo. Guardaremos el contrato para llevárselo a nuestro asesor y que lo meta en la declaración como gasto. Porque claro, nosotros nos trasladamos para poder trabajar, ¿no? Pues ya podéis coger el contrato y usarlo para limpiaros el cu… porque para otra cosa no sirve. Resulta que como alquilamos un piso, que no es donde vamos a trabajar, no sirve. Tendremos que mirar a ver si podemos alquilar un teatro bien de precio… o puede que una oficina con baño completo y cocina, y un catre en un rincón aunque sea. Por cierto, si conocéis a alguien que tenga un hostal y le apetezca ayudar a gente como nosotros, nos vendrían bien un par de facturitas para ver si podemos compensar el no poder desgravarnos el alquiler. No es lo correcto, claro, pero alguien tendrá que pensar en nosotros, ya que nuestros gobernantes no lo hacen.

Luego viene el mundo vehículo. Tenemos coche. Si. Y lo usamos para ir a trabajar. Pero sólo podemos desgravarnos la mitad del combustible. -¡Pero si sólo lo usamos para eso! ¿Es una furgoneta? -No. Pues te jodes… -Pero si no necesito una furgoneta… Pues te jodes. -Pero… ¡Que te he dicho que te jodes!

Ahora ponte las noticias y mira a ver cómo está eso de las dietas de los diputados, senadores, etc. ¿A que mola? Así si que curraríamos a gusto. Menos mal que me apasiona tanto mi trabajo que, ni con todas estas putadas que nos hacen (si, PU-TA-DAS), me planteo cambiar de sector. Menos mal que amamos tanto esta profesión que seguimos dándolo todo en cada bolo. Menos mal que nos encontramos con otros compañeros en nuestra misma situación, que resisten y luchan por seguir abriendo el telón cada día. Menos mal.

No creo que ningún gobernante lea esto, pero por lo menos espero que remueva alguna que otra conciencia, y que más gente valore lo que hacemos. Puede que así algún día las cosas cambien y haya mas gente que dignifique esta maravillosa profesión.

Un saludo a todos.

¡Mantente informado!

Suscríbete para recibir todas las novedades y posts en tu eMail.

You have Successfully Subscribed!

1 Comentario

  • Corrijo lo de las dietas. Con la reforma nueva nos dejan declarar hasta 27€ y pico al día. Ahora sí, pagando con tarjeta y nada de tickets a mano. Sigue siendo una mierda, pero algo es algo…

Dejar un comentario