Nos encontramos en Beniardá, una pequeña localidad del Valle de Guadalest. La tranquilidad y el silencio que nos envuelven convierten este pueblo en un lugar inmejorable para trabajar. Siempre es agradable, entre toma y toma, salir a respirar aire fresco, dar un paseo u observar las vistas que nos ofrece. Eso sin olvidar su gastronomía, de referencia en la zona, en la que destacan los platos típicos de montaña.
Todo ello contribuye a que podamos ofrecer un ambiente de trabajo relajado, cómodo y cuidado; que ayuda a mejorar la concentración del músico, y a su vez, contribuye a evitar tensiones y la presión de realizar una toma perfecta. Hemos conseguido convertir las agotadoras sesiones de grabación en algo divertido y productivo a la vez.
